La elección en Coahuila

septiembre 4, 2017

Si se tiene la voluntad de resarcir a los coahuilenses y restituir la confianza en las instituciones, en este caso el Instituto Nacional Electoral, la anulación de la elección de Coahuila es posible, incluso hasta necesaria. Esto no es porque el candidato declarado con la mayoría de votos haya rebasado el tope del gasto de campaña, ni porque el segundo lugar lo haya hecho también, sino porque el Instituto Nacional Electoral no procuró las circunstancias idóneas para que se desarrollara una contienda electoral regida por los principios de “certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad”, como se estipula en el Artículo 35 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.

 

Al no publicar en la Gaceta Oficial las reformas aplicadas al Reglamento de Fiscalización, el INE le otorgó un comodín a quien sea que resultara vencedor en la elección. Cualquier estudiante de primer semestre de derecho sabe que una parte fundamental del proceso legislativo es la publicación y difusión de la ley y que la ausencia de tal podría propiciar confusión en cuanto a la vigencia de la misma. Es evidente que todos los partidos políticos conocían los cambios realizados, tan es así que tanto PRI, PAN como MORENA presentaron apelaciones a dicho acuerdo, pero ninguno dijo nada sobre la falta de publicación, porque todos y cada uno sabía que, una vez terminada la elección, si llegaran a registrar irregularidades en la fiscalización del gasto, tendrían ese comodín bien escondidito bajo la manga.

LA HORA DE BRILLAR PARA EL INE HA LLEGADO

 

No por ser una institución libre de fallas, pero sí por buscar la reparación de daños. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ha reconocido la facultad del INE “para sancionar irregularidades detectadas en un informe de gastos distinto al fiscalizado, ya que la omisión en cuanto al reporte de un gasto vulnera la certeza y la transparencia en el manejo de los recursos, así como la equidad en la contienda”. Dicha resolución hasta pareciera respuesta directa a Miguel Riquelme, quien tras saberse la posibilidad de anulación por el posible rebase del tope de gastos, anunció en un comunicado que su campaña no rebasó nada y especificó que: “el INE no anula elecciones; corresponde a los tribunales evaluar el proceso electoral”.

 

Por otro lado, la ahora tardía publicación de las modificaciones al Reglamento de Fiscalización le otorga la razón al PRI y confirma que no se había realizado, pero también responsabiliza al INE de su error y podría ser la base para indicar que la elección no fue certera, imparcial ni objetiva como se supone que debe ser.

Facebook Comments
A %d blogueros les gusta esto: