La apuesta por las energías renovables

julio 5, 2017

Ing. Osvaldo García Mata
Académico de políticas públicas y energía

MTA. Julio Omar Arias Ortiz
Maestro en Tecnología Avanzada

México, como muchos otros países, se ha esforzado en complementar su producción de energía con fuentes renovables. A nivel mundial el 19% del consumo energético se genera con este tipo de recursos, según datos de la Red de Políticas Públicas para la Energía Renovable en el siglo XXI.

Para demostrar su alto potencial, citemos algunos ejemplos:

  • China es el mayor productor de hidroelectricidad; provee el 20% de su consumo energético total.
  • Dinamarca es el referente mundial en energía eólica; el 40% de su electricidad proviene de aerogeneradores, la mayoría de ellos instalados en el mar.
  • Estados Unidos tiene la mayor planta geotérmica en el mundo, con una capacidad de 750 MW.
  • Brasil produce con caña de azúcar etanol, que proporciona el 18% del combustible vehicular.

En 2016, el 15.4% de la energía generada en nuestro país provino de fuentes renovables, de acuerdo con datos de la Secretaría de Energía. Considerando que la demanda energética se incrementa un 3.4% anualmente, cabe preguntarnos ¿Está México aprovechando lo suficiente las fuentes renovables de energía?

México tiene potencial natural para el desarrollo de tecnologías limpias y en algunos casos cuenta con infraestructura incipiente que tiende a incrementarse. Dentro de las generación con fuentes renovables, la energía hidroeléctrica sigue siendo la predominante con 62.8%, seguida de la energía eólica con 21.2%, la geotérmica con 12.5% y otras fuentes, incluida la solar, con 3.5%. Este segmento creció un 3.5% anual; destaca la aportación eólica con una tasa de crecimiento anual de 19.6%.

[piopialo vcboxed=”1″]¿Está México aprovechando lo suficiente las fuentes renovables de energía?[/piopialo]

Así, frente a un escenario en el cual México, un país miembro de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), pareciera no despuntar, debemos recordar que aún tenemos mucho por hacer para lograr lo estipulado en la Ley para el Aprovechamiento de Energías Renovables y el Financiamiento de la Transición Energética y para cumplir con las metas de producir al menos el 35% de la energía con fuentes limpias para 2024, el 37.7% para 2037 y el 50% para 2050. Actualmente este indicador está en 20%. Con estas medidas, México busca además contribuir al cumplimiento del Acuerdo de París, suscrito en 2016, con el que refrenda su compromiso para la mitigación del calentamiento global y los efectos del cambio climático.

¿Pero cómo lograrlo? ¿A qué tipo de fuente renovable debemos apostar?

UNA SOLUCIÓN DE ALTURA

Afortunadamente para México, no tenemos solamente como opción caminar el tortuoso sendero de redescubrir qué tecnologías son buenas candidatas para producir energía eléctrica con fuentes renovables.

¡Con qué nubes ha cerrado Zeus el vasto cielo y agitado el ponto, y las tempestades de vientos de todas clases se lanzan con ímpetu!

La Odisea

Irónicamente aquellos dioses de los vientos – Euro, Noto, Céfiro y Bóreas – que hicieron temer a Odiseo por su muerte, hoy, a más de 2800 años, se están convirtiendo en importantes socios comerciales de la humanidad en la búsqueda de una economía más competitiva y un mundo más limpio.

Varias organizaciones, tanto nacionales como internacionales, compilan y difunden información sobre los indicadores de la producción de energía eólica, una de las tecnologías de mayor crecimiento a nivel mundial. Algunas razones por las cuales el desarrollo de la energía eólica está en auge son las siguientes:

  • Costos competitivos. Desde 2013, el costo por kilowatt-hora era de 2.5 centavos de dólar, a la par del costo de las plantas generadoras impulsadas por gas. Departamento de Energía de Estados Unidos
  • Generación de trabajo. En 2015, el sector eólico en Estados Unidos generó 88,000 empleos. Asociación Americana de Energía Eólica, AWEA
  • Bajo costo operativo. Dado a que no hay un costo asociado con algún combustible, deslindándolo además de las variaciones en el precio del gas y del petróleo. Departamento de Energía de Estados Unidos

Varios estudios llevados a cabo por el Departamento de Energía de los Estados Unidos, la Comisión Federal de Electricidad, CFE, y otras instituciones mexicanas, han estimado para nuestro país un potencial eólico de 40,000 Mega-Watts, distribuido a lo largo de la península de Baja California, la región central, las costas del golfo, la península de Yucatán y el Istmo de Tehuantepec. Esta potencia equivale a más del triple de la capacidad total de todas las centrales hidroeléctricas en México.

México cuenta con una capacidad instalada de 3,735 GW, distribuida en 41 parques eólicos ubicados en 9 estados. En ellos funcionan 2 mil aerogeneradores, trabajan 1 mil 400 personas y se genera el 3.5% de la demanda energética nacional.

Durante 2016, la capacidad instalada creció 33% y se espera que se incremente aceleradamente los siguientes cinco años. Según el Global Wind Energy Council, GWEC, se estima que México contará con una capacidad de generación de 4.6 GW para finales de 2017 y de 12.8 GW en 2020.

Actualmente la CFE cuenta con tres parques de energía eólica en operación; La Venta II con una capacidad de 83 MW, Guerrero Negro con una capacidad de 0.6 MW y La Venta I con 1.5 MW.

Además, se contempla la construcción de una línea de transmisión para abastecer Morelos, Ciudad de México y el Estado de México, desde el estado de Oaxaca. Se estima que dicha entidad cuenta con una capacidad de generación eléctrica con viento de 4,868 MW y se prevé que la instalación de dicho proyecto deberá efectuarse entre 2018 y 2025, con una inversión de 152,000 millones de pesos, según declaró el subsecretario de Electricidad de la Secretaría de Energía, César Emiliano Hernández Ochoa, en una entrevista para Forbes México.

La Reforma Energética está facilitando la expansión del mercado de la energía eléctrica al permitir a empresas privadas competir. El establecimiento del Centro Nacional de Control de Energía, CENACE, responsable de la regulación del mercado eléctrico mayorista, y de la planeación y expansión del sistema, ha sido estratégico. Las subastas de 2016 y 2017, coordinadas por este centro, han sido vistas con muy buenos ojos por parte de los organismos técnicos y el sector empresarial internacional.

“La fuerza y estabilidad de los vientos, la proximidad a los nodos de conexión de la red eléctrica nacional, la certeza en la tenencia de la tierra y la facilidad para hacer negocios, son factores que determinan la decisión de inversión en un parque eólico,” comenta Osvaldo García Mata, académico en materia de política pública y energía.

La inversión esperada para México durante el periodo de 2017 a 2020, según cifras del GWEC, es de 23,656 millones de dólares.

Aún quedan tareas pendientes en la consolidación del modelo competitivo para el mercado energético, entre ellas están el marco regulatorio en proceso y la limitada capacidad de transmisión en regiones con alto potencial eólico.

Definitivamente México debe vencer importantes retos para lograr llegar a la meta de 35% de energía limpia. Quizá no se trate de si algún día llegará a ese porcentaje, sino de saber si seremos capaces de llegar al 2025 y haber cumplido la meta.

Facebook Comments
A %d blogueros les gusta esto: